El sobrepeso y la obesidad son enfermedades crónicas de origen multifactorial, consideradas actualmente trastornos neuroendocrinos y un problema de salud pública en España y en numerosos países desarrollados. No se trata únicamente de un desequilibrio entre ingesta y gasto energético, sino de una alteración compleja en los mecanismos que regulan el apetito, la saciedad y el metabolismo.

Cómo regula el cuerpo el peso

El cuerpo humano regula el peso mediante señales hormonales y neuronales. Hormonas como la leptina, la grelina y el GLP-1 participan en el control del apetito. En personas con sobrepeso, estos sistemas pueden estar alterados, favoreciendo el aumento de la ingesta y la disminución de la saciedad.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo destacan la predisposición genética, el sedentarismo, la dieta hipercalórica, el estrés crónico, las alteraciones del sueño y factores psicológicos. Además, el entorno obesogénico facilita el mantenimiento del exceso de peso.

Consecuencias para la salud

El sobrepeso se asocia a múltiples complicaciones como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, la dislipidemia, la enfermedad cardiovascular, la apnea del sueño, los problemas articulares y el aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Un nuevo paradigma: los análogos del GLP‒1

Gracias a la ayuda de la farmacología metabólica, el tratamiento del sobrepeso y la obesidad ha cambiado de paradigma. Así, los análogos del GLP-1 (liraglutida, semaglutida y tirzepatida), fármacos que imitan la acción de nuestra hormona intestinal, actúan aumentando la sensación de saciedad, reduciendo el apetito y ralentizando el vaciamiento gástrico. Esto facilita una menor ingesta calórica y favorece la pérdida de peso sin pasar hambre.

Cómo acompañamos el tratamiento

El tratamiento debe acompañarse de cambios en el estilo de vida y consejo nutricional: alimentación equilibrada como es la mediterránea con aporte suficiente de proteínas (1–1,5 g/kg/día), el incremento de la actividad física para prevenir osteopenia y sarcopenia, una adecuada hidratación y seguimiento médico regular (inicialmente recomendamos que sea semanal). Es importante respetar la pauta prescrita y comunicar posibles efectos adversos a su médico.

Qué esperar de los resultados

La pérdida de peso con análogos del GLP-1 suele ser progresiva, pero el descenso del peso es más rápido cuanto más alejados nos encontramos del peso normal, por lo que durante los primeros meses de tratamiento los cambios suelen ser muy evidentes. Los pacientes experimentan reducciones significativas del peso corporal (entre un 14 % y un 25 % dependiendo de la medicación empleada) tras meses de tratamiento, siendo variable según la adherencia al tratamiento y las características individuales.

No se trata solo de perder peso, sino de mejorar la composición corporal y, con ello, ganar en calidad y tiempo de vida.

Más allá del peso: beneficio cardiometabólico

Más allá del beneficio estético de estar dentro de un peso normal, se encuentra el beneficio cardiometabólico. No se trata solo de perder peso, sino de mejorar la composición corporal y, con ello, prevenir e incluso revertir problemas de salud asociados al exceso de peso (hipertensión arterial, dislipemia, dolor articular por sobrecarga, diabetes mellitus tipo 2 incipiente, dolor del lipedema, apnea del sueño, entre otros) y ganar en calidad y tiempo de vida.

Conclusión

Debemos tomar conciencia de que cualquier exceso de peso, en cualquier etapa de la vida, tiene consecuencias nocivas para nuestra salud. Cuanto antes lo optimicemos, menor será la probabilidad de padecer comorbilidades permanentes.

Si quieres evaluar tu caso con un enfoque médico personalizado, consulta con nosotros. Estudiamos tu historia clínica completa antes de recomendar cualquier tratamiento.

Dra. Sara Rebollar

Dra. Sara Rebollar

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Formación en medicina estética en Puerto Banús. Directora de Clínicas Marbella, Mérida.